lunes, 12 de diciembre de 2011

Un caso más de injustica.

Era un trabajador competente en su trabajo, que no quiere ser identificado, orgulloso profesional, que se preocupaba por la calidad y el trabajador. La dirección de su empresa son individuos corruptos que habituan tapar los faltantes de las producciones; la pérdida de aires acondicionados y computadoras, sin esclarecer, con los empleados.
Este trabajador perteneciente al consejo de dirección de la empresa, no quiso entrar en el juego, lo que provocó una relacioón más dura con él, hasta hacerle la vida más difícil para que abandonara el trabajo, no pudiendo más con la falsa decidió denunciar a estancias superiores los faltantes; e incluso tomó firma de algunos trabajadores, entre ellas las del secretario del P,C.C., no rcibiendo una respuesta acertada, lo hizo al Consejo de Estado, lo lógico es que se hiciera una auditoría real y se expulsara a la directora preo fue lo contrario, fue declarado libelo difamatorio y se le expulso del centro, había hecho bfecha entre los trabajadores diciendo la verdad.
La mentira y la corrupción se ha n socializados en estos 50 años del proceso revoluicionario. La mentira es un poder que no se basa en la fuerza de un grupo político, es una fuerza o0culta que toca a toda la esfera de la sociedad e incluso a la estructura de oder, por instinto e conservación, opera en la penumbra. Cuando la crisis se oculta bajo la mentira, no se sabe en que momento va a estallar la verdad, pero tan pronto esta aparece deja al individuo frente a su propia identidad.
Esat vida en la mentira se manisfiesta con una crisis moral social proyectada por la desmoralización del hombre que ha elegido la vida consumista aun sabiendo que su reponsbilidad, no se limita solo a la suprevivencia de los suyo'.
Dios quiera que pronto podamos acabar con toda esta falsa que es el socialismo, para que podamos presentarnos ante todo tal y como somos.

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